A mi parecer la relación sana debería ser entre espíritu, mente y cuerpo sin importar el orden ya que el planteamiento de estos tres elementos es de forma equilibrada.
En mi experiencia docente en escuelas de A.V.E.C. y Fé y Alegría siempre le decía, en la clase de religión católica, a mis estudiantes lo siguiente:
"Hay que fortalecer y entrenar tres (03) cosas o elementos de nuestro ser humano de manera equilibrada, es decir, igual dentro de lo posible:
1.- El cerebro, la mente, a través del aprendizaje de nuevos conocimientos, con las asignaturas, la información, la tecnología, entre otros.
2.- El cuerpo, a través de la actividad física, buena alimentación y la recreación sin excesos.
3.- El Espíritu o alma, a través de valores humano cristianos, la religión cristiana católica, las buenas costumbres, entre otras.
Sin tan sólo cumpliéramos los mandamientos, que Dios Padre y que su hijo Jesús de Nazaret consolidó, de la manera más obediente posible, las sociedades de hoy fueran distintas, inclinadas al bien del prójimo y la calidad de vida de todos por igual. Por eso la importancia de entrenar y fortalecer el espíritu de la misma manera que el hombre lo hace con la mente y el cuerpo.
Podemos empezar con el decálogo en el libro del Éxodo capítulo 20, del antiguo testamento en la Biblia, "un Regalo de Dios" para el hombre.
Angel León
Lic. en Educación


