jueves, 4 de junio de 2015

FORTALECER LA MENTE, EL CUERPO Y EL ESPÍRITU.

La frase "Mente sana, Cuerpo sano o viceversa" se repite mucho cuando se hace algún reconocimiento a un individuo con logros y éxitos deportivos de manera general, esto debido a que hay una sintonía y equilibrio entre ambas partes pero, hay un tercer elemento a mi parecer, que muy poco se considera porque se tiene la falsa creencia de que está inmerso en la mente o cerebro y es, el espíritu o alma. Por esta razón no se le da la importancia que realmente tiene.
A mi parecer la relación sana debería ser entre espíritu, mente y cuerpo sin importar el orden ya que el planteamiento de estos tres elementos es de forma equilibrada.
En mi experiencia docente en escuelas de A.V.E.C. y Fé y Alegría siempre le decía, en la clase de religión católica, a mis estudiantes lo siguiente:
"Hay que fortalecer y entrenar tres (03) cosas o elementos de nuestro ser humano de manera equilibrada, es decir, igual dentro de lo posible:

1.- El cerebro, la mente, a través del aprendizaje de nuevos conocimientos, con las asignaturas, la información, la tecnología, entre otros.
2.- El cuerpo, a través de la actividad física, buena alimentación y la recreación sin excesos.
3.- El Espíritu o alma, a través de valores humano cristianos, la religión cristiana católica, las buenas costumbres, entre otras.


El último punto es el más descuidado o incluso, el más olvidado. Tal vez por esta razón exista hoy por hoy, en nuestro país, una crisis de valores tan grave como nunca haya existido en nuestra historia. El culto de una sociedad a la inmoralidad, a los anti valores, a la violación continua de leyes y reglamentos, a  las malas costumbres, a lo material, a las apariencias,  al robo, al hurto, al asesinato, a las infamias, falsos testimonios, engaño, envidia, sectas satánicas y a religiones politeístas, entre otras cosas más, es lo que está acabando con la familia, con la sociedad y otras sociedades del mundo, atentando sin exageración, al exterminio entre seres humanos por cosas o elementos banales o triviales.

Sin tan sólo cumpliéramos los mandamientos, que Dios Padre y que su hijo Jesús de Nazaret consolidó, de la manera más obediente posible, las sociedades de hoy fueran distintas, inclinadas al bien del prójimo y la calidad de vida de todos por igual. Por eso la importancia de entrenar y fortalecer el espíritu de la misma manera que el hombre lo hace con la mente y el cuerpo.
Podemos empezar con el decálogo en el libro del Éxodo capítulo 20, del antiguo testamento en la Biblia, "un Regalo de Dios" para el hombre.


Angel León
Lic. en Educación


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