sábado, 17 de septiembre de 2016

El Estrés Escolar

Estrés escolar, una amenaza real

Tener excelentes calificaciones no asegura el éxito de un estudiante; como es muy conversado en la actualidad, la inteligencia humana no se aplica sólo en el ámbito intelectual sino también en el lógico y el emocional. Las actividades extracurriculares ayudan a que los niños puedan tener experiencias fuera del ámbito escolar que desarrollan la inteligencia de manera integral y habilidades útiles para el futuro, y que contribuyen de manera positiva a su crecimiento físico y emocional. Las opciones para una actividad extracurricular pueden ser tan variadas como los gustos de cada chico. Independientemente de lo que se escoja, tener algún tipo de curso fuera de horario de clases, contribuye al aprendizaje de la importancia de distribuir efectivamente el tiempo y del sentido de compromiso, y también ayuda a los niños y jóvenes a descubrir su verdadera vocación y a estar más seguros al momento de decidir una carrera universitaria.
Sin embargo, al evaluar la importancia de las actividades extraescolares, no se debe perder de vista que la sociedad competitiva, la escasez de tiempo y el creciente número de responsabilidades del mundo actual, pueden afectar significativamente a los estudiantes. Y es por esto que, de manera creciente, se ha incrementado el fenómeno del estrés escolar, como una patología que no debemos perder de vista.

El estrés escolar es definido como la alteración provocada por presiones de diversa índole, las que pueden incluir el exceso de actividades, la presión de los profesores en el proceso de aprendizaje de sus alumnos y también el que ejercen los padres sobre sus hijos. En términos generales, el estrés no es malo en sí mismo, en tanto puede generar motivación y empuje; el estrés es parte de la vida de un estudiante, pero si no se maneja adecuadamente, puede causar que el alumno disminuya su capacidad de aprendizaje y sufra alteración en sus estados emocionales. La diferencia entre un estudiante que se siente abrumado por el estrés y otro que lo usa para centrarse y alcanzar mejores resultados es su forma de reaccionar al enfrentarse a dificultades.

Lo primordial para la prevención y manejo del estrés escolar es proporcionar al escolar un balance integral en su vida emocional y afectiva, equilibrio entre descanso, actividad física y actividad intelectual, así como una nutrición balanceada, adecuada a su edad y en horarios específicos. Planificar las rutinas de estudio, dedicar tiempo a la recreación, dormir lo suficiente, dedicarle tiempo a la mente a través de medios como la meditación, por ejemplo, pueden ser consejos útiles a la hora de ayudar a nuestros hijos a no sobrecargarse y no ser víctimas del flagelo del estrés escolar, que cada día afecta a más niños y jóvenes en el mundo.

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